Traducción Asistida: creando profesionales


En algún momento de la vida todo llega a su fin y este blog no es la excepción. En este último encuentro con ustedes, les voy a compartir exclusivamente mi opinión personal y conclusión acerca de la utilidad, contenidos y otros aspectos de la materia “Traducción Asistida”.


Usualmente cuando cursas una materia, su nombre te adelanta el tema que se va a tratar. Sin embargo, este curso me sorprendió desde el primer día, cuando me enteré que, a pesar de llevar la palabra traducción en su nombre, no íbamos a traducir ni un solo texto. ¿Qué haríamos entonces? Aprender. Aprender no solo temas nuevos todas las clases, sino también temas que pensabas que ya conocías y en realidad no tenías idea.

La primera mitad de la cursada me pareció interesante. Abordamos distintos temas teóricos todas las semanas, desde la definición de hardware hasta la importancia del entorno de nuestro futuro trabajo. En todos los casos, buscamos asociar estos temas con la traducción, ¿En qué influyen? ¿Cómo benefician al traductor?, etc. Además, para asegurarse que los alumnos entendieron todo, los profesores nos asignaron blogs casi todas las semanas. Al principio a la mayoría nos pareció una idea absurda, pero terminó siendo una actividad que nos ayudó a aprender, entender y recordar todos los contenidos de la materia sin sentir la presión u obligación de hacerlo. Sin querer queriendo, terminamos plasmando en un documento todos nuestros conocimientos, con la mínima ayuda de internet.

 
La segunda mitad del cuatrimestre fue, en lo personal, una de las experiencias más estresantes que viví en la facultad. Sin embargo, fue la primera vez que sentí que empecé a desarrollar mis habilidades como futura profesional de la traducción. En esta parte del curso aprendimos a utilizar programas de traducción asistida, como SDL Trados, Multiterm y Convert, Xbench, Memsoruce, etc. El proceso de aprendizaje te deja exhausto, frustrado y con el cerebro quemado, pero una vez que logras comprender lo que estás haciendo y la utilidad que tienen estos programas en la vida del traductor, no queres soltarlos más. La primera vez que logré usar todos los programas si ayuda de nadie, sentí una motivación que pocas veces sentí en otras materias. Me provoca felicidad y satisfacción haber completado esta cursada.


Por último y con respecto a la modalidad de la cursada, considero que fue un alivio increíble que la materia se haya podido dictar presencialmente. No me imagino cursando desde mi casa sin el apoyo de mis compañeros y profesores, que solo con ver mi cara sabían que estaba en crisis. No hubo una sola clase que no me haya reído, disfrutado y sobre todo aprendido. Con un poco de esfuerzo y voluntad para practicar fuera del horario de clases, cualquier alumno puede aprobar esta materia, ya que en los exámenes no hay absolutamente nada que no se haya dictado anteriormente. No tengo nada que agregar u opinar sobre esta materia más que felicitar y agradecer a los profesores por el esmero que le ponen a cada una de las clases y la calidad de los temas que abarcamos.

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